Mensaje del Padre Joe - 23 de agosto de 2026
- St. Martin of Tours

- hace 7 horas
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Estimados feligreses de la parroquia de San Martín,
Los campeones lo entregan todo para ganar. Cualquier gran atleta, músico o artista realiza sacrificios increíbles para llegar a la cima. La más mínima falta de concentración puede costar un partido, un encuentro o una actuación. ¿Valen la pena sus sacrificios? Los premios y honores son siempre temporales, pero la búsqueda da sentido a sus vidas. Les ofrece algo por lo que vale la pena sacrificarse.
¿Y si existiera un premio que todos pudiéramos alcanzar, siempre que estuviéramos dispuestos a darlo todo por él? Las lecturas del Evangelio de esta semana nos advierten que el premio ofrecido por Jesús exige sacrificios y estar dispuestos a renunciar a todo si fuera necesario. "Ve, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo".
El premio que se ha de ganar es la vida eterna, algo mayor que cualquier cosa que tengamos que sacrificar. "Todo el que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o campos por causa de mi nombre, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna".
¿Vivimos nuestra vida cristiana como campeones? Si no es así, ahora es el momento de empezar. Todo comienza con pequeños pasos: las oraciones y sacrificios cotidianos que nos fortalecen. Así, cuando surjan grandes desafíos, estaremos preparados para afrontarlos y avanzar con decisión hacia el premio que Jesús nos ha ofrecido. Los santos, que ya han ganado el premio, son nuestros entrenadores y quienes nos animan. Pídeles ayuda cuando la competición parezca demasiado dura. Ellos te ayudarán a convertirte en un campeón espiritual y a ganar la vida eterna que Jesús nos ha prometido.
En Cristo,
Padre Joe




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