Mensaje del Párroco - 5 de julio de 2026
- St. Martin of Tours

- hace 6 días
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Queridos feligreses de San Martín:
Al celebrar nuestro 250.º aniversario, damos gracias a Dios por el don de nuestra nación y le pedimos el don de la sabiduría para evitar los peligros que amenazan nuestra libertad. Cuando el Papa Benedicto XVI visitó los Estados Unidos en 2008, señaló tres amenazas para nuestra sociedad: el individualismo, el secularismo y el materialismo.
El individualismo es una ideología que separa los derechos personales de las responsabilidades morales. Esta forma de pensar conduce a una sociedad centrada en el interés propio. Vemos los frutos del individualismo en la multitud de grupos que luchan por asegurar sus propios derechos, a menudo por encima y en contra de otros grupos. Quien tiene más poder, influencia y dinero termina teniendo más derechos. Lo que necesitamos para combatir esta forma de pensar, tan común hoy en día, es una verdadera solidaridad y la búsqueda del bien común. La Iglesia llama a la humanidad a verse a sí misma como un cuerpo, compartiendo bienes espirituales que nos edifican mutuamente y nos conducen a una comunión de vida.
El secularismo es una ideología que considera este mundo como la realidad última y niega la primacía de lo trascendente en la vida. Si no vemos a la persona humana como alguien que proviene de Dios y está destinada a la vida en Dios, tendemos a depositar nuestras esperanzas supremas en nuestros proyectos mundanos. El desarrollo de la inteligencia artificial (IA) presenta precisamente esta tentación, tal como nos recordó el Papa León en su primera encíclica. ¿Realzará y servirá la IA a la dignidad humana, o buscará suplantarla?
El materialismo es una ideología que considera la realidad física como lo más real y digno de nuestra atención. Sin embargo, sin un fundamento espiritual, la realidad material pierde su sentido. Según el materialismo, el cuerpo humano no tiene un significado intrínseco, como tampoco lo tiene nada más en la creación; todo es simplemente materia prima para ser manipulada a nuestro antojo. Los cristianos vemos el mundo material como creación, es decir, como un don de Dios. Por tanto, la creación visible solo puede entenderse, recibirse y amarse como un regalo de Dios.
El individualismo, el secularismo y el materialismo son signos de una profunda crisis espiritual. Al celebrar este Día de la Independencia, reconocemos cómo la concepción católica de Dios, de la persona humana, de la historia y de la creación debería ayudarnos a evangelizar una sociedad espiritualmente empobrecida.
En Cristo,
Padre David




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